Salvarse como sea
ante la bestia.
Salvarse de madrugada
reuniendo gotas de rocío entre las manos.
Salvarse de hambre
repartiendo el último pan entre la gente.
Salvarse de vacío
llenando de ternura los jarros y los cuencos.
Salvarse de la muerte
sembrando cada día semilla tras semilla.
No habrá ni un solo día
que perder
hacer algo, lo que sea por dar el sol a alguien
no importa si negro mestizo o cobre
no es cuestión de salvarse sin los otros
y me refiero a aquéllos que son gente
y no a la bestia.
Salvarse aunque esté nevando
y no haya refugio dónde pedir ayuda.
Salvarse del bien y del mal
aunque hubiera que huir por las cornisas.
Salvarse como sea
para tirar del hilo hasta que vuelva
y se remonte el barrilete.
Salvarse apenas
salvarse juntos
salvarse sanos
sin odios ni rencores lastimeros
salvarse con memoria
salvarse sin egoísmos
salvarse por los que no están
salvarse por los que desaparecieron
salvarse por los que tuvieron coraje
salvarse por las madres
salvarse por vos, Patria.
Salvarse siempre
por los que vendrán
salvarse
aunque sea lo último
que hagamos.
Autora: Nidia Tineo
Derechos de autor reservados.
Ilustración: obra de ANTONIO BERNI ( Arg., 1905-1981)